Um artista curador mora bem longe de um curador artista. Sim, há uma linha muito tênue entre as duas coisas que, por vezes, ainda se confundem em um mesmo espaço físico e conceitual. É fato que o processo curatorial, assim como toda e qualquer obra de arte, é também de criação. Talvez esteja aí o princípio de alguns enganos e tropeços na elaboração e montagem de uma exposição.
Ouvir Claudi Carreras, curador espanhol que faz da itnerância sua própria casa, é ter a certeza de que a fragilidade desta linha divisória se dissolve naturalmente na lucidez do seu trabalho. Durante sua passagem por São Paulo para montagem da exposição E-CO, Claudi nos contou um pouco sobre suas pesquisas na América Latina, as escolhas e responsabilidades como curador, a vida fora de casa e mais.
A sensação que tenho é que ainda precisamos de muitos Claudis para nos provocar e nos tirar do conforto estético que não pensa. Boa leitura!
Manu Melo Franco – Em seu livro “Conversasiones con fotógrafos mexicanos” você diz que a fotografia Latino Americana é extensa, diversificada e que, muitas vezes, não tem nada a ver com os estereótipos e clichês que a permeiam. A que tipo de estereótipo a produção da América Latina está condicionada?
Claudi Carreras – Básicamente hay dos niveles de estereotipos que condicionan a la fotografía en América latina. Por un lado los que ven desde dentro, que son relativamente distintos a los que se aprecian desde fuera.
El más importante a sido el estereotipo de lo exótico, lo mágico, lo religioso, toda la cuestión étnica, indígena, folclórica, que ha tenido un peso importante en la conceptualización de la fotografía latinoamericana y que ha determinado mucho parte de lo que en el extranjero se piensa sobre América Latina. La primera imagen que llega al hablar de países como Brasil, es el trópico, las comunidades ancestrales y toda esa cuestión de la revolución, la política, de las dictaduras. Tiene siempre un rollo [viés] político “izquierdoso” y al mismo tiempo exótico, mágico, religioso.
Pero por otro lado está la imagen que América Latina tiene de si misma y que es una imagen combativa, una imagen viva con ideales de cambio y reflexión social, moderna y plural.
Entonces, en ese sentido, se combinan los dos elementos. Por un lado lo que te piden desde fuera y por otro lo que consideras que se debe mostrar.
Eso marca un tipo de producción que es la que se ve. Pero no la que se hace. Porque realmente se hacen muchas cosas y hay una producción muy rica, muy diversa y muy plural, ¿no?
Yo muchas veces comento lo que un fotógrafo peruano me explicó cuando al llegar con su portafolio a Paris le decían que no hacía fotografía latinoamericana porque estaba respondiendo a otros tipos de intereses artísticos que no estaban clasificados en lo que en aquel momento el curador pensaba encontrar de un fotógrafo latino.
Pero eso es una cosa que yo creo que con el tiempo está cambiando. El mundo se esta globalizando cada vez más y cada vez es más difícil aceptar estos estereotipos tan cerrados, aunque al mismo tiempo, siguen operando con mucha fuerza aún.
También hay otros condicionantes muy interesantes, de los cuales vamos a hablar en el Fórum (Latinoamericano de Fotografía de São Paulo), y que te voy a anticipar un poquito. Yo creo que finalmente sí va a haber una fotografía latinoamericana, y eso que decía yo lo contrario hace algún tiempo. Porque creo que cada vez más en Europa y en Estados Unidos están pesando mucho todos los parámetros legales sobre el derecho de imagen y toda la cuestión de identidad del individuo. Y siento que cada vez cuesta más fotografiar a la gente. Sin embargo todavía en América Latina hay necesidad de esa aproximación, aún no hay miedo por mostrar al otro. Entonces estoy mudando la tesis hacia diferentes lados. En el foro vamos a hablar de eso. Mí mesa es sobre la identidad de lo latinoamericano y tengo intención de hablar de eso.
Manu Melo Franco – Você acredita que a nomenclatura “Latino Americana” é realmente necessária como afirmação de uma identidade fotográfica ou ela acaba por diluir diversas identidades nacionais?
Claudi Carreras – Depende… No hay una respuesta en una sola dirección. Obviamente, como cualquier definición, es reduccionista. Al decir que algo es latinoamericano de alguna forma ya se lo está englobando en todos los estereotipos que te decía anteriormente. En A. Latina encuentras cosas tan dispares como lo que se produce en Argentina, en México, en Centro América o en Brasil que no tiene absolutamente nada que ver. No te diría que hay una fotografía latinoamericana ni una forma de englobar todo eso pero sí que hay unas problemáticas o unas situaciones que aunque cada vez son más plurales, hubo un tiempo en que eran bastante parecidas y producían unos intereses en lo fotográfico sobre una línea determinada. El tópico se sustenta a partir de ciertas cosas que lo posibilitan y esa relación es lo que de alguna forma lo moviliza. De todas maneras, en relación a la pregunta yo creo que cualquier definición presiona… presiona… reduce… y muchas veces no es necesaria. Es una cuestión de origen, de lugar, más que una formula concreta. Pero se dan al mismo tiempo las dos posibilidades. No hay una respuesta en una sola dirección.
Manu Melo Franco – Me lembro de uma conversa nossa no Estúdio Madalena em que eu manifestava minha vontade de morar fora do pais para documentar outros mundos. Você me disse então que os melhores trabalhos são sempre feitos “em casa”, que a cabeça pensa onde os pés pisam. Você acredita que as referências culturais do fotógrafo se perdem quando ele está fora de casa? O olhar estrangeiro dentro de uma produção documental pode afetar a construção de uma identidade local?
Claudi Carreras – Si. Afecta. Afecta mucho y es que estamos acostumbrados a ver imágenes producidas por corresponsales extranjeros. O sea, lo que publican mayoritariamente los media son imágenes de agentes extranjeros que van a fotografiar a un país como si fueran a fotografiar a un safari. A mi me molesta mucho esa visión unidimensional que casi siempre reivindica los tópicos. O sea, tú vienes a Brasil y fotografías el Carnaval, fotografías a las mulatas lindas, el fútbol y las favelas. Entonces esa imagen sigue siendo la que se ofrece mayoritariamente en muchos países porque los corresponsales extranjeros vienen con ese esteriotipo en la cabeza y es lo que opera en ellos.
Yo sigo pensando y siempre lo he pensado que la fotografía es un paso imprescindible de la comunicación que necesita de una reflexión previa antes de concretar un proyecto. A mi la que me más interesa, no es la fotografía de la captura de un instante, un momento, por más que sea bonita, sino la que tiene una conceptualización detrás, un proyecto fotográfico reflexivo detrás. Eso es mucho más sólido cuando conoces bien la realidad de fotografías. Es mucho más sólido. Te permite trabajar con imágenes que tienen muchos más niveles de lectura, te permite ofrecer muchas más cosas al espectador y te permite ver imágenes mucho más ricas semánticamente, a nivel de significado. Con lo cual, de alguna forma, es importante que quien fotografía conozca bien la realidad que le envuelve. Obviamente tú puedes fotografiar en cualquier sitio y te consigues meter bien en esa situación, pero creo que es necesario tomarse un buen tiempo para pensar.
Sin embargo lo que pasa es que tenemos una contradicción. A veces nos interesa fotografiar lo desconocido. Como fotógrafos lo que nos interesa es lo exótico y lo que nos resulta misterioso y ahí empiezas a disparar, a disparar y a fotografiar mucho más. Sí, y eso es interesante como ejercicio, pero sin duda son fotos mucho más huecas [ocas]. Son fotos que te dicen mucho menos por ser un lugar común al que llega mucha gente al mismo tiempo. Sin embargo lo que uno es capaz de ofrecer desde su perspectiva, de algo que conoce mejor, siempre te da muchas más posibilidades de interpretación y a mí me interesa mucho más. Sin duda las fotografías de estos estereotipos que nos vienen desde fuera son los que de alguna forma van retroalimentando continuamente la imagen que se tiene de lo que se produce en un país.
Manu Melo Franco – Isso pode mudar?
Claudi Carreras – Hay muchos matices. Cada vez más, la gente va cambiando de perspectiva. Por ejemplo, ahora estamos en un encuentro de colectivos donde las problemáticas que surgen desde cada país son aspectos diferentes que los colectivos han querido fotografiar. Y cada uno de ellos han optado por diversos sitios. Por ejemplo en Brasil los chicos de Garapa están fotografiando Río de Janeiro y el muro que separa las favelas. Cía de foto trabajó el tema de la lluvia en Sao Paulo. Hay muchos ejemplos, la gente va fotografiando más su entorno. Cada vez más la tendencia va a ser contratar a fotógrafos locales para fotografiar las realidades locales.
Manu Melo Franco – Você esteve envolvido em dois eventos importantes este ano, o Encontro de Coletivos Fotográficos, em Madri, e o I Encontro Nacional da Rede de Produtores Culturais da Fotografia no Brasil (RPCFB), realizado em Brasília. Apesar de diferentes temas, a ideia de produção integrada é latente nas duas iniciativas. Você consegue desenhar um futuro cenário fotográfico a partir desse “novo método” de trabalho coletivo?
Claudi Carreras – A mi me encantaría. No se si será posible porque la fotografía todavía está muy ligada a la idea del líder, del gurú. Sigue operativa la aureola del alquimista…digamos…El fotógrafo antes era capaz de dominar la técnica, se metía en el laboratorio y de ahí surgía la magia de la fotografía. Y para los demás era una magia inexplotable entonces el retrato era una joya que nadie sabia como hacer. Se dependía de los magos de la luz…
Hoy en día todo el mundo tiene equipos fotográficos. La fotografía se democratizó, llegó al público y todo el mundo puede hacer fotos. Hay muy buenas cámaras que te permiten hacer buenas fotos técnicamente sin ni tener ni idea de la técnica tradicional.
Entonces yo siento que hay que cambiar es discurso y por tanto la foto en si. Ya no tiene sentido una foto buena y bonita sino lo que estas contando con esa imagen y como lo estas contando. Entonces el grado de reflexión que tiene el trabajo en colectivo, el grado de posibilidades de generar cosas nuevas, de trabajar con más gente, es exponencial, aumenta. Yo creo que el futuro de la fotografía esta en los equipos interdisciplinarios donde no solo haya fotógrafos, donde además haya diseñadores, y además de diseñadores haya editores, haya gente que trabaja en multimedia, gente que grava el sonido, gente que grava el video. Esos equipos de trabajo son los que finalmente van a poder sostener un proyecto contemporáneo con toda la dificultad que entraña vivir en un mundo masificado y lleno de imágenes.
Es fundamental poder trabajar en equipo, no solo de fotógrafos sino de muchos más profesionales y esa riqueza va produciendo cada vez más aristas a la creación. Pero eso lo llevo más allá y a mi me gustaría pensar que estamos terminando con el mundo de los gurús y de los lideres. Ya no hay un país líder. Estados Unidos sigue teniendo mucho dinero pero ya esta precisando de un gerente para generar cosas de otro lado. Porque Brasil está muy fuerte, está subiendo, la India también y muchos otros países. Los polos de creación en el mundo están cambiando mucho. Entonces esa idea de trabajos en equipo, es cada vez más importante. Es importante no seguir a un solo líder.
Lo que se ha podido y podrá producir en Brasil a partir del encuentro de productores es increíble. El encuentro de productores me parece impresionante y no solo por el encuentro en sí, es la suma de mucha gente dentro de la fotografía. Para mi esa red tiene más sentido que nunca, es mucho más importante que nunca. Es como una unión de fuerzas para generar un gran proyecto.
Manu Melo Franco – Seu trabalho de mapeamento da produção fotográfica tem se estendido por anos e deve estar cada vez mais instigante. Qual é o lugar do Brasil neste imenso baú?
Claudi Carreras – Todavía no lo he encontrado. Es tan grande el país que todavía no he encontrado su lugar… Igual, es un lugar obviamente muy importante. Te voy a contar una anécdota. Cuando vine por primera vez, tenía mucho miedo, significaba un idioma nuevo, una situación en la que no sabía por donde empezar… Empecé por São Paulo pero el país se multiplicaba cada vez más, con tantos fotógrafos, imágenes y todo… Y bueno, si solo de productores culturales hay 150, multiplícalo por fotógrafos y te imaginas cuantos son ….
El lugar de Brasil… es muy difícil de catalogar. Es un país que se escapa por todos sitios y esa es la magia que tiene. La dificultad para encerrarlo en cualquier clasificación que de alguna forma planteé una definición. Es un país que continuamente te sorprende y que genera reflexiones distintas en torno a las cosas que están pasando. Puedes encontrar una cosa y automáticamente la contraria, puedes encontrar un modelo y el modelo que lo contradice. Esa característica de amplitud y de género tan amplio es una maravilla y es una riqueza que se nota.
Ahora parece que se está abriendo mucho a A. Latina, mirando a los vecinos, es aire fresco en un entorno que antes estaba más cerrado, pese a ser enorme era más limitado. La novedad en este caso es que parece que Brasil está queriendo empezar a mostrar cual es su lugar cuando antes estaba cerrado en si mismo y el resulñtado es muy esperanzador.
Manu Melo Franco – Você pretende pesquisar mais o Brasil?
Claudi Carreras – Por circunstancias, por exposiciones, por ECO y otros proyectos, me va a tocar venir muchas veces más a Brasil. Además, de alguna forma las propuestas más interesantes de fotografía que están pasando ahora en América Latina están saliendo desde Brasil. Entonces es casi fundamental, si estas trabajando en el medio, pasar por Brasil. No lo piensas pero te das cuenta que pasas mucho tiempo aquí. En este momento el encuentro de fotógrafos es importante pero el Foro Latinoamericano es otro ejemplo relevante a nivel mundial, donde hay una serie de cuestiones muy importantes que están sobre la mesa y que se están generando desde Brasil. Yo, como profesional del medio no tengo mas remedio que venir… Estoy encantado. No es un problema.
Manu Melo Franco – Me parece que, desde o I Encontro de Coletivos Ibero-Americanos aqui em São Paulo (2008), você tem “elegido” alguns fotógrafos e os levado para os grandes centros de consagração. Quais os seus critérios de curador na escolha de talentos que serão lançados ao “triunfo” do mercado fotográfico? Existe um certo peso ao pensar que suas escolhas podem acarretar a afirmação de uma tendência estética a ser copiada por muitos ou até mesmo eleita como a “cara” da fotografia contemporânea?
Claudi Carreras – Hay dos niveles de responsabilidad. Yo siento mucho la responsabilidad conceptual. Tengo la conciencia de que estamos haciendo exposiciones y haciendo libros para que la gente los vea. Presentamos reflexiones en las cuales yo creo y comparto. Analizo mucho todo lo que estamos mostrando. Creo en lo que estamos mostrando, o sea, no muestro las cosas por mostrar. Las cosas que aparecen en las exposiciones tienen por detrás el peso de la responsabilidad de mucha de la gente que participa.
En relación a la pregunta que me hacías anteriormente, de la validación de un circuito, es lo que menos me interesa de todo el proyecto. Yo no pienso si en una exposición que hagamos, alguien va a salir beneficiado porque después vaya a tener una repercusión en tal sitio u en otro. Me encanta que pasen cosas en relación a la gente que trabaja y obviamente les deseo la mejor suerte pero en absoluto, eso no forma parte de mis criterios.
A mi el circuito de la galería, del arte, de toda esa cuestión me queda muy lejos y no me importa tanto. Me interesa mucho más el circuito de la comunicación. Me interesa generar exposiciones que comuniquen y que hagan reflexionar en torno a las cosas que nos están pasando. En esa línea me preocupa mucho lo que cuentan las exposiciones. El valor añadido [agregado] que pueda generar un autor por estar o no en una exposición no me interesa tanto.
Manu Melo Franco – Quais são os seus critérios como curador?
Claudi Carreras – No es nunca una única cosa. Es suma de muchas cosas. No es un criterio definitivo. Simplemente que… la historia que se quiera contar con las imágenes esté bien explicada, que se entienda y que tenga varios niveles de lectura para el espectador, que al mismo tiempo sea una temática interesante, que transmita bien lo que el fotógrafo quiere transmitir, que estéticamente funcione y que el proyecto encaje bien en tú línea discursiva como curador. A veces hay cosas que me encantan pero que no he podido exponer todavía. Ya llegará su momento. Las tengo en la cabeza y las voy a exponer cuando pueda. Pero también es importante ajustarlas a las necesidades del proyecto. Muchas veces es decepcionante cuando estás haciendo revisión de portafolios y ves cosas interesantes a las cuales no les puedes dar cabida.
Yo trabajo con proyectos de líneas concretas, con narración temática, por lo cual los proyectos que rescato son los que encajan en el discurso general que estoy planteando en las exposiciones.
A veces hay trabajos que no me gustan tanto pero que expongo porque encajan bien en el discurso. Y hay trabajos que me gustan mucho y que los aparto en el cajón [gaveta] hasta encontrar el momento para exponerlos.
Cada proyecto manda y uno tiene afinidad con los temas y con la forma de narración de los fotógrafos pero nunca se puede ir en una sola dirección. Lo importante es que comuniquen, que sean fotográficamente interesantes y que además tengan un planteamiento previo, un proyecto fotográfico.
No me interesan fotos sueltas. No me interesa la fotografía periodística de la noticia diaria. Hay una serie de cosas que no me interesan y tampoco me interesan excesivamente los tópicos Todos esos tópicos de los cuales hablamos al principio, cuando los veo me aburren [dão tédio], no me interesan.
Es imposible decirte que haya una sola línea o una sola dirección cuando un curador va a seleccionar un trabajo. O tienes galería y es un gusto personal, o simplemente es que cada proyecto te va marcando las necesidades concretas de lo que estas buscando.
A veces estás haciendo revisión de portafolios y te gusta algo, te planteas un proyecto, te gusta alguna foto y invitas a 3 o 4 personas más para trabajar en eso. La cuestión de la curadoría implica a mucha gente, muchas instituciones, muchas problemáticas, muchos fotógrafos, muchos autores. Un curador es finalmente quien toma las decisiones sobre una cosa muy concreta pero no es el último eslabón [elo]. Es trabajar en equipo con la gente de las salas, los museos y todos los factores que intervienen alrededor. Yo no busco una cosa. Busco muchas en función de necesidades de cada proyecto e institución.
Manu Melo Franco – Qual a sua preocupação com o publico?
Claudi Carreras – Es complicado. Me gustaría que cada exposición tuviera muchos niveles de lectura para que haya mucho público lo pueda entender bien.
A mi me interesa mucho que la imagen hable por si misma. No me interesa tanto que me expliquen muchas cosas alrededor de esa imagen. Cuando hay una reunión y la gente habla, habla y habla de las fotos yo lo que quiero es ver las fotos y quiero que las fotos me transmitan. Espero que la fotografía me transmita directamente, y no solo a mí, a todo el público. Tiene que ser muy directa. Hay grandes excepciones pero a mi me interesan ese tipo de imágenes.
He tenido la posibilidad de llevar exposiciones a muchos países y ver las distintas respuestas del público. Por ejemplo, estuve en Bolivia y es una cultura completamente distinta de Chile o México. Es fascinante ver como el público interpreta tus exposiciones. Es de las cosas más bonitas. Y siempre es a posteriori porque a priori muchas veces no sabes como va a ir la exposición.
Ahora va a ir la exposición en Agosto a la India, el 15 de Agosto la inauguro en Nueva Delhi, y no tengo idea de que va a pensar el público cuando la vea.
Manu Melo Franco – Em janeiro deste ano você deu uma entrevista ao blog Olhavê e nela disse que há mais de dois anos não tem residência fixa e não passa mais que 15 dias em um mesmo lugar. Essa rotina interferiu na sua identidade pessoal e/ou profissional? Fora de casa você se sente fora do eixo?
Claudi Carreras – Si. Totalmente. De hecho, te cambia todo. Te cambia la forma de ver las cosas, te cambia la forma de relacionarte con los demás porque sabes que todo es circunstancial, que todo se mueve a un ritmo donde tú estas de paso. Cuando estás en un sitio fijo te sientes importante porque consigues establecer las cosas que están alrededor. Cuando te estás moviendo a cada 15 días sentirse importante seria estúpido porque en seguida pasas, te fuiste, desapareciste. Esa sensación de volatilidad que tiene uno cuando está y deja de estar y nunca está en ningún sitio más de 15 días te quita mucho peso de encima. Porque de alguna forma te das cuenta de lo efímero que es todo. Estar siempre viajando y siempre conociendo realidades distintas te hace pensar mucho en las problemáticas que cuando uno esta fijo en un solo sitio piensa que son indisolubles, cosas que uno no va a poder solucionar. Y luego cuando tú ves que eso se da en todos sitios, lo ves en diferentes lugares, le vas quitando peso.
El nomadismo, que lo practico casi en forma inconsciente y que me encanta, tiene muchas contrapartes. A veces necesitarías anclarte en un solo sitio, para estar mejor, pero por otro lado tiene el gran beneficio de dar menos importancia a muchas cosas, de ver las cosas de un modo diferente y también de aprender mucho. Si hay alguna cosa que he aprendido en todo este recorrido es a no juzgar tanto a los demás y a aceptar muchas de las situaciones que te vienen dadas. Y eso en muchos niveles, a nivel del montaje de una exposición, a nivel de trabajar en equipo, en condiciones de trabajo distintas, fotógrafos de buen y mal carácter, autores difíciles… En cada sitio te encuentras un problema que se cree que es el único e insalvable pero al final ves que casi todos los problemas son los mismos en todos lados y uno los toma con más distancia.
Es un aprendizaje fundamental…pero no sé si lo recomendaría…(risas) Pero, también se convierte en algo muy interesante.
Manu Melo Franco – Como você faz para ter uma visão mais profunda ficando apenas 15 dias em um país?
Claudi Carreras – Es como llegar y montar… digamos, siempre es una cosa muy práctica. Nunca he pretendido tomar la esencia de nada. No me interesa mostrar la esencia pero sí generar preguntas. Nunca he querido explicar nada, ni a través de las exposiciones ni con mí trabajo. Todas estas cosas que yo me voy preguntando y conociendo cuando estoy viajando, contornando diferentes realidades, las paso a los libros y a las exposiciones para tratar de generar preguntas al espectador. Pensar juntos sobre el mundo en que vivimos.
Yo tengo la suerte de poder vivir en un vuelo de cóndor continuo, que va muy desde arriba, que no profundiza en nada, pero que tiene una dimensión global de muchas cosas distintas. Son niveles de interpretación distintos. Yo creo que para hacer un proyecto concreto sobre una realidad uno tiene que tener la responsabilidad de parar en esa realidad, de fotografiarla y de conocerla. Sin embargo, yo lo que estoy pensando con los proyectos es otra cosa que es tener una dimensión mas libre…como pequeñas pinceladas de diferentes sitios que ofrecen una perspectiva más global y trabajar con profesionales que sí profundizan en los temas.
Son cosas distintas. Si te dijera que conozco la fotografía latinoamericana seria completamente pretencioso porque es imposible. Hay muchos lugares y muchas ciudades. Sin embargo, llevo 5 años y he recorrido casi todos los países más de 4 veces. Esa realidad, por cuestiones de trabajo te permite tener una visión muy distinta a la que puedes tener si estás localizado en un solo sitio.
Son planteamientos diferentes. Soy fotógrafo y mucha gente me pregunta: ¿Por que no haces fotos si viajas tanto?
Es porque para mi la fotografía es otra cosa. Yo necesito tiempo. De lo contrario siento que no estoy respondiendo a las necesidades de la fotografía. Para mi fotografiar significa parar, analizar y montar un proyecto. Entonces no hago fotos de todo esto que me está pasando y lo vivo de otro lado. No hago fotos turísticas de ningún sitio. Me interesa más vivir las experiencias y pensar sobre ellas.
Catalão, está à frente do projeto Laberinto de Miradas, iniciado em 2007 com o objetivo de mapear a imagem produzida pelos países ibero-americanos. O trabalho teve como uma de suas ações a articulação de encontros em São Paulo reunindo os coletivos Cia de Foto, Rolê, No Photo, Blank Paper, Pandora, Kamera Photo, Monda Photo, Organización Nelson Garrido, Supay Fotos e Cooperativa Sub. Pesquisador da Universidade de Barcelona e editor da revista Invisible Photo, foi o diretor do projeto E.CO, produzido pelo governo espanhol e que gerou o 1o Encontro de Coletivos Fotográficos da Europa e América Latina (2010).
Criado em 2003, o coletivo propõe novas leituras fotográficas por diferentes meios. Entre eles, destacam-se a curadoria da Semana Internacional de Fotografia FNAC (2008) e o conselho curatorial do Paraty em Foco (2009) e deste 2º Fórum Latino-Americano de Fotografia de São Paulo. Também participam de exposições nas quais apresentam ensaios conceituais. Mantém suas obras representadas pela Galeria Vermelho, de São Paulo. Fazem parte do conselho editorial da revista Sueño de la Razón e atuam também no mercado editorial e de publicidade.










RSS 2.0 


Bela entrevista! Parabéns pelo conteúdo!
Um abraço a todos.
Maravilha de entrevista
Claudi, haciendo lo que muchos no podemos hacer.
Abrazos.
genial! Parabens pela entrevista, Manu! Qto ao Claudi, sempre legal ouvir mais um pouco…
Entrevistas como esta realmente nos ajuda a pensar a fotografia.
Parabens
Para quienes conocemos y hemos seguido el trabajo de Claudi, esta entrevista nos ayuda a entender el espíritu nómada que le caracteriza, pero también nos provoca preguntas y reflexiones, algunas no compartidas, como el mal concepto que pareciera quedar sobre los fotógrafos extranjeros. Pienso que valdría la pena ahondar más y relativizar; a lo largo de la historia de la fotografía en América Latina, muchos fotógrafos extranjeros, aún aquellos que han estado de paso, han apuntalado y aportado muchísimo sobre temas de identidad, local y regional.