Campesino Rekove

Para la primera edición de la revista “Sueño de la Razón” (Nº 0 – “Fotografia e transformação social”) realicé uma conversa con los parceiros de Cia de Foto acerca de las fotografías de los años setenta de Claudia Andujar (Brasil) y del padre Blanch (Paraguay).

En la conversa les contaba la historia de Blanch, un sacerdote de origen español quien desde fines de la década del sesenta recorrió en motocicleta las comunidades y asentamientos rurales del interior del país.

En ese entonces, él se consideraba un aficionado a la fotografía y aseguraba que la utilizaba con fines estrictamente pedagógicos, no obstante, sus retratos de campesinos en una época políticamente oscura, echan luz sobre un estilo de vida muy poco documentado en el Paraguay.

De todas las fotografías que Blanch realizó durante la década del setenta, son aquellas que muestran la vida comunitaria en las legendarias “Ligas Agrarias Campesinas” las que mayor valor revisten.

Las “Ligas” fueron, por decirlo de alguna manera, un experimento social autónomo y contra-hegemónico en plena dictadura del Gral. Stroessner (1954 – 1989), realizado entre los años sesenta y setenta en el norte de la Región Oriental, una de las zonas más pobres socialmente hablando, pero más ricas en cuanto a recursos naturales. También era y sigue siendo zona de grandes latifundios y conflictos sociales.

Como casi todo lo interesante que ha ocurrido en este país, la experiencia duró poco, ya que entre 1972 y 1975 las fuerzas represivas de la dictadura literalmente arrasaron con todas estas comunidades, resultando en la detención de miles de campesinos, y quedando todos sus líderes apresados durante años o torturados hasta la muerte.

A continuación veremos una selección de las fotografías de Blanch publicadas en “Sueño de la Razón”.

Por Fredi Casco/Sueño de la Razón.

José María Blanch. Rancho campesino. Comunidad de San Isidro del Jejuí, Yvypé. 1974.

José María Blanch. Campesino de la comunidad de San Isidro del Jejuí, Yvypé. 1975.

José María Blanch.Reunión de líderes de la comunidad de San Isidro del Jejuí, Yvypé. 1974.

José María Blanch.Niños de la comunidad de San Isidro del Jejuí, Yvypé. 1974.

José María Blanch.Huerta comunitaria, comunidad de San Isidro del Jejuí, Yvypé. 1974.

José María Blanch. Camino desde Yvypé hasta el Aguaray. 1975.

Luis Weinstein

Chileno de Santiago, es productor y coordinador de FotoAmerica y organizador del Festival Internacional de Fotografía de Valparaíso. Además, es editor de la revista Sueño de la Razón, en la que participan siete países, en una dinámica de trabajo que nació durante el 1er Foro Latinoamericano de Fotografía de São Paulo. En su vasta actuación se incluye la participación como fotógrafo en decenas de muestras; como productor, fue el responsable de la muestra de Henri Cartier-Bresson en Santiago (2004). Actúa como profesor y director de fotografía en películas de largometraje.

Daniel Sosa

Uruguayo, el fotógrafo y profesor Daniel Sosa fue uno de los creadores del Centro Municipal de Fotografía de Montevideo, donde actúa como coordinador desde 2002. Importante entidad de difusión de la fotografía de América Latina, el centro mantiene un fondo de más de 100 mil fotografías históricas del periodo entre 1840 y 1990, y más de 15 mil imágenes contemporáneas creadas desde 1990 hasta los días actuales. Uno de los editores de la revista Sueño de la Razón, coordina permanentemente tres salas de exposición donde se exponen trabajos de fotógrafos contemporáneos uruguayos y de otros países. Además, produce un programa semanal en la televisión, F/22, dedicado a la reflexión y a la promoción de la fotografía. El programa es coproducido por la red televisiva Ciudad, donde Sosa fue editor de programación entre 1997 y 2002.

Andrea Josch Krotki

A los 37 años, la fotógrafa chilena impresiona por su amplio currículo, calcado en la cultura visual de Chile y de otros países de América Latina. Es directora de la Escuela de Artes Visuales y Fotografía de la Universidad Uniacc (de artes, ciencias y comunicación) y directora de la Sociedad Chilena de Fotografía, ambas en Santiago. Sus preocupaciones imagéticas están de acuerdo con la conformación del colectivo para el alcance de su expresión fotográfica e intelectual, así como de la ocupación de medios electrónicos y más contemporáneos. Fundó el grupo La Nave, del que también fue coordinadora, y creó la página web Ojozurdo (http://ojozurdo.cl). Junto con Luiz Weistein, es responsable de la elaboración de la revista Sueño de la Razón, editada en siete países latinoamericanos.

Ramón Reverté

Foto: Isabel Garcés

Entrevista com Ramón Reverté realizada por Andrea Jösch (Sueño de la Razón)

Ramon nace en Barcelona el año 1965 y es el responsable en México de Editorial Reverté, empresa española con más de 60 años dedicada a publicar obras de Ciencia e Ingeniería de nivel universitario. Toda su vida la ha dedicado al mundo editorial, especializándose en el área de producción y edición de libros. Su formación la realizó en Barcelona con especial énfasis en procesos de impresión y diseño editorial.

Ha vivido en Argentina, Chile y Estados Unidos de Norteamérica. Desde 1998 reside en México. En 1999 funda con su hermano Javier EDITORIAL RM, empresa mexicana que pública libros relacionados con la cultura visual especialmente en el área de fotolibros. En 2004 crea en Barcelona, junto con su hermano, RM Verlag. Desde la plataforma RM ha editado más de 150 libros que se distribuyen en todo el mundo

Andrea JöschRamon, iniciando nuestra entrevista, vía correo electrónico, lo primero que me gustaría preguntar es cómo se conforma el mercado editorial Latinoamericano, específicamente lo relacionado con el Foto Libro. Y en ese mismo sentido, cuales Fotolibros son, a tu parecer, referenciales para hablar de una producción de obra fotográfica en latinoamericana.

Ramón Reverté – En América Latina existe es un volumen interesante de fotolibros publicados por los propios autores y, en ocasiones, con los más dispares editores. Lo que no hay son editores dedicados principalmente al fotolibro, tal como sucede en otros países. Por citar algunos, Steidl en Alemania, Chris Boot en Inglaterra, Rathole en Japón, o Nazraeli Press en Estados Unidos

Hay una gran confusión entre lo que es un fotolibro y un libro de fotos y muchos editores caen directamente en la segunda categoría.

Los editores que publican regularmente fotolibros en América Latina, dentro de una línea editorial más amplia son Cosac Naify en Brasil, RM en México y en menor medida Lariviere y La Marca en Argentina. En Chile Origo está iniciando una línea.

La producción de fotolibros en América Latina es muy propositiva en cuanto a diseño y temas y, por estos mismos motivos, se diferencia de la producción en otros países. Está el caso de Venezuela donde encontramos los diseños más innovadores. En cuanto a temas totalmente inherentes a América Latina, encontramos fotolibros donde participan grandes fotógrafos y escritores sobre temas muy Latinoamericanos. Además hay temas propios del continente con muy buenos ejemplos de fotolibros como son libros sobre los indígenas americanos.

Andrea JöschLuis Weinstein entrevistó a Horacio Fernández para la revista de fotografía sudamericana Sueño de la Razón de Julio, en donde Fernandez afirma que un foto libro es más que un libro de fotos, nos podrías responder cuáles serían esas diferencias, como es la relación del autor con el editor o curador?

Ramón Reverté – No he leído la entrevista con Lucho y Horacio pero así es, un fotolibro es la suma de fotografías, puesta en página, tipografía, materiales y encuadernación. Todos estos factores suman y nos podemos encontrar con magníficos fotolibros con fotos regulares. Lo cual parece un contrasentido pero no lo es. El papel del diseñador es tan fundamental en ocasiones, como el del fotógrafo.

La relación del autor con el editor depende en gran medida del editor. Desde mi punto de vista, es el editor quien debe tener la sensibilidad para conceptualizar un libro o, si el fotógrafo ya trae una propuesta, saber ver las virtudes y defectos y modificarlo. Además, por la experiencia que tiene el editor, ha de recomendar los materiales a usar, el tiro y el rango de precios al cual se ha de vender el libro. Todos estos factores, sumados a la distribución, hacen que un libro pueda, o no, venderse y tener resonancia.

En general, en América Latina, los editores no suelen tener una educación visual importante. Ello es debido a que la oferta de libros en cualquier país de América es pobre y difícilmente veremos libros editados en otras latitudes. El editor de fotolibros ha de estar obsesionado con el tema, tener una buena biblioteca y acceso a lo que se está publicando a nivel mundial y más en este momento, donde el fenómeno fotolibros, después de los dos tomos de Martin Parr, ha generado un boom sin precedentes.

Andrea JöschComo a cambiado el panorama de los autores latinoamericanos en las últimas décadas, luego de periodos extensos de crisis políticas, dictaduras militares, etc.? Es la fotografía latinoamericana por esencia documentalista?

Ramón Reverté – En cuanto a la producción de libros no ha cambiado demasiado. Lo que sí ha cambiado es la temática de los libros y el conocimiento mayor de lo que es un fotolibro. Esto ha hecho que los libros de ahora sean más bien manufacturados, temáticos pero, a la vez, que hayan perdido la frescura que tenían los libros antes.

El género fotográfico “impreso” por esencia en Latinoamérica es, ciertamente, el documentalista. Y, claramente, se refleja en los libros publicados. Es natural, es un género entendible por todo el mundo y, dado que en América Latina no hay un público amplio que compre fotolibros, los editores acaban publicando libros de imágenes que tocan hechos políticos o paisajísticos. Es un lenguaje local pero universal.

Andrea JöschMencionas que no existe público amplio que compre fotolibros, cuales crees que serian las formas para educar y ampliar lectores interesados y entendidos; crees que pasa por la visibilidad de los propios autores en los circuitos del arte contemporáneo o la editoriabilidad de los fotolibros es un segmento ajeno a ello?

Ramón Reverté – Supongo que en general en América Latina falta la cultura de comprar libros y si, además estos libros son relativamente caros, es más difícil todavía que se genere este interés.

Definitivamente, si hubiera más exposiciones habría más posibilidades de dar salida a estas publicaciones. Pero es un círculo vicioso: no hay más exposiciones en galerías privadas porque la fotografía no se vende. Por lo mismo tampoco se publican libros. En Japón, por ejemplo, la fotografía no vende salvo nombres muy reconocidos como Daido Moriyama, Eiko Hosoe, Araki, Keizo Kitajima, etc. y sin embargo es el país que publica más fotolibros del mundo (500 títulos al año de acuerdo con estimaciones de Martin Parr). Todo un misterio. ¿Cómo es posible que apenas haya galerías de fotografía y se venda tanto fotolibro?

En todo caso, creo que la manera de que haya un público más interesado en América Latina debería ser que hubiera una política de estado que apoyara la fotografía con escuelas, exposiciones, libros y difusión en medios.

Andrea JöschNos podrías comentar sobre la convocatoria que tiene RM Editores para la realización de Fotolibros?

Ramón Reverté – RM publica fotolibros de fotógrafos reconocidos (Jeff Wall, Daido Moriyama, Paolo Gasparini, Manuel Álvarez Bravo, Graciela Iturbide, etc…) que financia la editorial y trabajos de fotógrafos jóvenes, sin todavía reconocimiento, que vienen patrocinados por algún museo, entidad o el mismo interesado.

Nuestro proceso de selección es muy estricto y solo publicamos los trabajos que pensamos son relevantes. Es importante mencionar que RM publica en castellano e inglés y distribuye en todo el mundo. El coste de la distribución es tan alto que no nos podemos permitir publicar libros que no tengan un alto contenido, que es lo que nos garantiza tener buena prensa y por tanto justificar el esfuerzo.

Los tirajes que hacemos van desde 1,000 a 3,000 ejemplares.

Andrea JöschY en especifico la convocatoria a concurso de RM en cuanto a cantidad y calidad de participantes?

Ramón Reverté – Participaron unos 160 fotógrafos. En general el nivel de los trabajos es bajo pero hay unos 15 trabajos que perfectamente se podrán publicar. El jurado decidirá

Andrea JöschUna pregunta desde mi condición de chilena que se me quedo en el tintero. Tengo entendido que has vivido en Chile y que además tienes una larga amistad con personas vinculadas a la editorial chilena desde hace décadas, por tu padre. Cuáles son los libros de fotografía chilena que consideras más relevantes. Qué opinión tienes de las publicaciones realizadas durante la dictadura militar como Manuscrito, VISUAL, Ediciones Económicas de Fotografía Chilena, etc.

Ramón Reverté – Así es, viví en Chile entre 1984 y 1985. Fue una época durísima pero también interesantísima. Trabajé en el taller de impresión de Editorial Antártica. A raíz de la amistad que mi abuelo, don Pedro Reverté inició con don Hernán Aguirre, pude trabajar en Chile y conocer el mundo editorial de Chile. De ese período, lo que más me gusta seguramente son las “Ediciones Económicas” que mencionas. Me parece que son muy originales en el contexto latinoamericano y totalmente coherente con el momento y la propuesta. Más allá de esto, los trabajos editoriales que más me llaman la atención son los de Sergio Larrain, Paz Errázuriz y Carlos Leppe.

Fiesta de fotógrafos

Foto: Luis Weinstein – Valparaiso, 21 mayo 2007

En setiembre de 2009 Roxana Moyano, Directora del Centro Cultural Simón I. Patiño, nos convocaba en Santa Cruz de la Sierra a un grupo de fotógrafos sudamericanos. Se echaba a andar nuestro proyecto editorial, Sueño de la razón:

Una perspectiva de trabajo sobre la fotografía inserta en la cultura de nuestras comarcas; una búsqueda en la fotografía, como un componente simbólico en nuestra sociedad de masas, y también en la especificidad técnica de sus operadores. Primera pregunta, ¿para qué hacer fotos? ¿sirven para algo? Cuando Cia de Foto le preguntó a Claudia Linhares si acaso pensaba que la fotografía transformaba, contestó apasionada “vai dizer que nunca sentiu uma fotografía desviar seu caminho?”.

Asi y todo, respecto de los programas de los ’60 y ’70 hemos pasado de pretender rebelar a intentar revelar las masas. ¿Tiene relación el oficio del fotógrafo con despertar algo en el espectador? Si no es así, ¿para qué molestarse en hacer festivales, meses, foros,… de fotografía?

Somos varios los que sospechamos de las capacidades de este medio, que más que un medio es como tres cuartos (parafraseando a Cortázar). Por un lado imágenes que tienen un fuerte impacto emocional; por el otro un mensaje equívoco, descontextualizado. Cada foto es como una cabeza cortada de su cuerpo que avanzara rodando y gritando palabras en cada salto: Dice cosas, muchas, pero quién sabe qué significan exactamente o en qué dirección rueda.

Tal vez este oficio tiene que ver con domar esas cabezas rodantes, llevar un rebaño de imágenes hacia un lugar, like a complete unknown/ like a rolling stone.

Foto: Luis Weinstein – Santa Cruz

Con todo, asi como en las fotos no hay muchas certezas en el lenguaje y su gramática, sí hay cifras duras que hablan del interés por ver fotografías. Los museos en Chile, por ejemplo, se evaluan por su desempeño. Se considera, entre muchos indicadores, el público visitante. El punto es que los directores solicitan a la subdirección nacional que les envíe exposiciones de fotografías, pues es una disciplina que atrae multitudes…

Por eso, los festivales, meses, semanas o foros de la fotografía son como grandes fiestas, con mucha gente movilizada por la actividad cultural propuesta.

Este año, a pesar de lamentar la ausencia de FotoAmérica, tendremos varias posibilidades de participar en Chile de fiestas de este tipo. El 27 de febrero, un terremoto que desplazó el eje de la Tierra, remeció la zona de Concepción. Muchos fotógrafos llegaron a reportear el área, los medios nos saturaron de estas imágenes. Me quedo con algunas como el notable trabajo de Nicolás Sáez: fotografías de interiores devastados, con una línea natural, producida por el nivel del tsunami. Sobre esta marca, el decorado anterior del lugar; abajo el caos de la destrucción. Fotografías sutiles y potentes. Para agosto el “día Nacional de la fotografía” se celebra en esa ciudad, gracias al empuje de fotógrafos locales como Fernando Melo. En setiembre está la feria Ch.A.Co en Santiago – Arte contemporáneo con gran presencia de la fotografía – y en octubre, justo al terminar el forum de Sao Paulo, damos inicio al Festival Internacional de Fotografía de Valparaíso.

En la ciudad donde recaló la fragata L’Orientale comenzó la fotogafía chilena. No pediremos que la gente acuda a las galerías: la montaña irá a Mahoma. Estamos conformando “brigadas de acción fotográfica” para pegar en el centro histórico del puerto varios trabajos fotográficos, todos ellos concebidos especialmente para este evento de intervención urbana. Tendremos brigadas internacionales, de estudiantes, aficionados y fotógrafos profesionales, todos voluntarios, soñando y razonando para remover la cara de la ciudad y sacudir a sus habitantes con estas imágenes montadas en las calles. Están invitados a participar, es gratis y abierto a iniciativas.

Para terminar, la versión brasilera de Joe Vasconcelos para un hit del Pacífico que los entusiasme a venir:

Foto: Luis Weinstein

El oficio del fotógrafo #2

Foto: Luis Weinstein

Fotografei você na minha Rolley-Flex

Revelou-se a sua enorme ingratidão

(Sólo para gozadores profesionales), ¿qué vió Newton Mendonça en ese retrato en 6×6? ¿cómo se le reveló la enorme ingratidao? El retrato, definido en forma amplísima como “fotografía de personas”, estoy seguro que representa más del 90 % de las fotografías realizadas. Basta sumar las cédulas de identidad, matrimonios, sociales y bautizos para hacerse una idea de la cantidad producida. Pero ¿son retratos fotográficos equivalentes la foto de Darwin por Julia M. Cameron y la imagen del pasaporte de don Charles ?¿o el del astrónomo Herschel? ¿estos retratos “funcionales” (pasaportes, anuarios escolares, páginas sociales,…) son imágenes donde puede hablarse también del fotógrafo como autor?

Caí sobre un libro muy entretenido del historiador Manuel Vicuña, la “Historia del espiritismo en Chile”, una perspectiva que presenta al movimiento espiritista como una estrategia femenina, para acceder a un espacio de poder en una época aún más machista que la actual. En la bibliografía se reseña la exposición alucinante, en el sentido literal, que se presentó en Europa y USA.

The Perfect Medium: Photography and the Occult. Es un tipo de construcción de imagen que hoy muestra todas sus costuras, pero igual apunta a una idea no superada en el fondo. Tengo recuerdo de muchos textos que refieren cómo se lee el “alma” del retratado en su imagen fotográfica, por de pronto Barthes en su cámara lucida persigue a su mamá en los retratos. O bien fotógrafos que al retratar están “esperando que lo inesperado y misterioso aparezca como un relámpago en el brillo de sus ojos.”

http://luispoirot.blogspot.com/2006_09_01_archive.html … La metafísica colándose entre pixeles y átomos de plata metálica en las palabras de algunos fotógrafos…

Otros artistas, como Novalis en sus escritos y Gonzalo Diaz en sus obras, dudan de la capacidad del hombre de percibir más que “cosas”, “objetos”. Me tocó la suerte de exponer en el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago al mismo tiempo que Díaz presentaba su “Tratado del entendimiento humano”. Varias veces fui a ver la muestra (confieso que casi siempre estaba yo solo en mi sala,…) pero desde el balcón podía ver la instalación con el texto: “WIR SUCHEN ÜBERALL DAS UNBEDINGTE UND FINDEN IMMER NUR DINGE”. En traducción del filósofo Pablo Oyarzún significa: “BUSCAMOS POR DOQUIER LO INCONDICIONADO Y ENCONTRAMOS SIEMPRE SOLO COSAS”.

Me acordé de lo que me costó encontrar fotos para los encargos del Informe de Desarrollo Humano del PNUD. Un problema de fotógrafo: ¿Qué foto proponer para capítulos tipo “Cultura”? ó ¿”El chileno solidario”? ó ¿” aceptación del conflicto”?… finalmente sólo fotografiamos “cosas”, es lo único que refleja luz, pero queremos referirnos a conceptos con nuestras imágenes. ¿soporta un concepto un plano de papel blanco impreso con puntitos negros? Porque, vista con lupa, una página de revista es sólo eso, manchitas de tinta sobre un soporte claro. A propósito ¿no es curioso que a los niños se los haga trabajar con puntitos de colores en el colegio, pero se les prohiba ver revistas porno, que finalmente no son sino puntitos de tinta de colores? Pero claro, el tamaño importa, tanto para calificar a los que leen como para agrupar los puntitos en formas distinguibles. Sin embargo, el problema de fondo sigue siendo el mismo, esto es, ¿qué vemos al mirar una foto?

A través de este mismo blog se pueden enviar propuestas para la edición #4 de “Sueño de la razón” sobre Profissao fotografo. Buscamos trabajos que apunten al oficio del fotógrafo, que investiguen sobre el quehacer de los que nos dedicamos a esto.

Volviendo al inicio tengo una pregunta ¿se puede fotografiar la música? Hasta aquí conozco fotos de músicos y de gente bailando o escuchando música, vale decir, más bien caen en la categoría de retratos, pero fotografiar la música misma…, o el sonido, eso es otra cosa.

Por Luis Weinstein/Sueño de la Razón.

Foto: Luis Weinstein

São Paulo, el Forum y el Instante Decisivo

Foto: Luis Weinstein

En octubre de 2007, desembarqué por primera vez en la gran Sao Paulo. La población de todo mi país, Chile, es un poco menor que la de esta megalópolis. Vista por un fotógrafo, ya desde el aire la ciudad presagia esa cantidad de encuentros y relaciones que se producen todos los segundos, este zumbido de voces y motores.

Viví cuatro días de gran intensidad: un encuentro de fotógrafos y un momento de apertura de Brasil al barrio que queda a la izquierda del mapa. En el Itaú Cultural, en la mera Avenida Paulista, se concentró un caldo de cultivo ideal para los proyectos culturales en fotografía. Muchas personas entusiastas, empoderadas por sus comunidades fotográficas de origen, que se potencian con este cruce de ideas y experiencias, obras y teorías. Se juntó una masa crítica con una densidad importante. Física, química y metafísica orquestadas para propulsar la fotografía latinoamericana.

El desarrollo que ya teniamos en nuestra región de la industria cultural, junto a la implementación masiva de Internet, permitió que esta fecha se tornara un “instante decisivo” para la fotografía, al menos la sudamericana.

No sólo pudimos mantener conversaciones interesantes, diálogos profundos o conocer las actividades de tantas personas diversas trabajando con el mismo objeto. Lo más relevante es que desde ahi se coordinaron acciones que incidieron en la vida cultural de nuestros países en estos casi tres años que siguieron.

Nosotros en Chile recibimos a “Sutil Violento” en el Museo de Bellas Artes de Santiago, por ejemplo, pero además tuvimos un excelente seminario de tres días en el festival FotoAmérica 2008. Digo excelente porque no terminó con los aplausos del cierre: de algún modo sigue desarrollándose hasta hoy gracias a la comunicación sostenida entre muchos de los participantes.

Acuerdo formal da Sueño

Acta Sueño

En 2009, continuando esta relación informal pero profunda, nos organizamos para editar una revista sudamericana de fotografía. En Santa Cruz de la Sierra, en el centro geográfico del continente y simultáneamente en la marginalidad de su acción cultural, se fundó Sueño de la razón.

El primer número lo dedicamos a “fotografía e transformação social”. Asi tal cual, en castellano una parte, en portugués las otras, apelando a la comunicación en esta lingua franca, el portunhol que todos más o menos falamos en la región.

Cuando uno titula “fotografia e transformação social”, mucha gente se imagina un quehacer y una problemática vinculadas a las posibilidades de la fotografía como medio de adoctrinamiento o como herramienta para movilizar a las masas populares.

Surfeando por el entretenido blog de Mané Adaros encontré este texto a propósito de “The Americans” de Robert Frank:

“Unified in intent — as an experience, as a disdainful gesture, as a critique of photography, and superimposed on a critique of America — the combined power of these images voiced that something was wrong, that changes had to be made. Often more felt than rationally understood, the message became a radical point of departure for the work among a generation of photographers.”

Me hizo pensar en la entrevista a Claudi Carreras a propósito de transformaçao social. En la conversación, él – asi como lo hablé con varios otros – me dio a entender que en su opinión la fotografía actual está lejos de esa gesta épica, que ahora vivimos en una gran desconfianza de las capacidades transformadoras de las imágenes. Para muchos, esa posibilidad de cambio social propuesta desde la fotografía ha quedado en el discurso del pasado… E pur, si muove. Sin embargo, algo nos lleva a seguir trabajando en foto, a continuar con la gestión cultural, a empujar la creación colectiva. ¿será la fotografía la que perdió su capacidad transformadora? Me sumo a la pregunta abierta por Claudi: si la fotografía ya no tiene ese poder, ¿porqué se invierten tantos millones anuales en publicidad, para qué imprimir esos miles de metros cuadrados de gigantografías que promocionan bienes materiales y simbólicos?

Por Luis Weinstein/Sueño de la Razón.